Carta de reclamación con IA: 6 prompts para que la aerolínea, el banco o la luz te contesten

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Persona redactando una carta de reclamacion formal en su mesa de trabajo

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Tienes un vuelo que salió con cuatro horas de retraso, un cargo de 39 euros en la tarjeta que no reconoces y una factura de la luz que te pareció rarísima. Tres cosas que deberías haber reclamado y no has reclamado, porque cada vez que te sientas a escribir el escrito te quedas mirando el folio en blanco. Una carta de reclamación con IA resuelve justo ese atasco.

No es que te dé igual el dinero. Es que no sabes por dónde empezar, te sale un párrafo enfadado o un ladrillo de tres folios, y lo dejas para el domingo que viene. Y mientras tanto corren los plazos, que en esto de reclamar son media batalla.

Aquí va la buena noticia: una reclamación no es un texto creativo, es un formulario disfrazado de carta. Siempre lleva las mismas cinco piezas y siempre en el mismo orden. Con eso, la versión gratuita de cualquier chat de IA te lo monta en dos minutos. No hace falta pagar nada ni saber una palabra de derecho.

En esta guía te enseño a escribir tu carta de reclamación con IA de principio a fin: la estructura que funciona en España, a qué organismo va cada tipo de queja y con qué plazos, los seis prompts (las instrucciones que le das a la IA) completos para copiar y pegar, y la parte que casi nadie cuenta: dónde se equivoca la IA y qué tienes que revisar tú sí o sí antes de darle a enviar.

Por qué merece la pena escribir esa reclamación de una vez

  • Un escrito deja rastro y una llamada no. Si luego tienes que escalar a Consumo, al Banco de España o a AESA, lo primero que te van a pedir es la reclamación previa con su fecha. Sin ese papel no pasas de la primera pantalla.
  • Casi todas las vías tienen un reloj corriendo: un mes aquí, tres meses allá. La pereza de dos tardes te puede dejar fuera de plazo y ahí ya no hay reclamación que valga.
  • Lo que te frenaba era redactar, y eso pasa a ser diez minutos. El resto (juntar los papeles y comprobar dónde se envía) es lo que de verdad decide si te contestan, y eso no lo hace la IA: lo haces tú.

Con qué escribir tu carta de reclamación con IA (con la versión gratis te sobra)

Cualquiera de los tres grandes te vale. Lo que cambia no es la calidad del texto, sino lo cómodo que te resulte pegarle una factura en PDF o una captura del extracto del banco.

ChatGPT

El más conocido y el que mejor entiende instrucciones del tipo «esto más corto» o «quítale el tono de enfado». Le puedes subir el PDF de la factura o la foto del billete y trabajar sobre eso.

Su límite real: en la cuenta gratuita hay un tope de mensajes con el modelo bueno; cuando lo agotas te baja a uno más flojo hasta que pasan unas horas. Para una reclamación te sobra. Para redactar cinco seguidas, no.

Gemini

Funciona con tu cuenta de Google, así que si ya tienes Gmail no te registras en nada nuevo. Se defiende bien con documentos largos, que es justo lo que te vas a encontrar cuando abras las condiciones del contrato de la luz.

Su límite real: la versión gratuita también está limitada, y Google cambia los nombres de los planes y lo que entra en cada uno cada pocos meses. No te fíes de ninguna cifra que leas por ahí, esta guía incluida: míralo en la propia app el día que lo uses.

Claude

El que mejor borda el tono cuando le pides «firme pero educado». Es el que menos se pone dramático y el que menos adjetivos mete por su cuenta, que en una reclamación es exactamente lo que quieres.

Su límite real: la versión gratuita va por franjas horarias; escribes un rato, se agota la cuota y vuelves más tarde. Si vas a hacer una sola reclamación ni te enteras.

Da igual cuál elijas. Ninguno de los tres sabe nada de tu caso: solo sabe lo que tú le cuentes. Si nunca has trabajado así, échale un ojo a la guía de prompts antes de empezar, porque de ahí sale la mitad del resultado.

La estructura fija de una reclamación que sí contestan

Piénsala como cinco cajones. Si falta uno, la reclamación pierde fuerza. Si te inventas el contenido de uno, la pierdes entera.

  • Identificación. Quién eres, cómo contactar contigo y contra quién reclamas, con el número de contrato, factura, pedido o billete. Sin referencia no hay expediente que buscar.
  • Hechos, con fechas. Qué pasó, cuándo y en qué orden. Sin adjetivos, sin contar tu vida y sin la frase «es una vergüenza».
  • Petición concreta. Qué quieres exactamente: que te devuelvan 39 euros, que anulen la penalización, que rectifiquen la factura. Una sola frase, no tres opciones.
  • Plazo y forma de respuesta. Cuándo esperas contestación y que la quieres por escrito, con número de incidencia.
  • Vía de escalado. Una frase diciendo a dónde vas a ir si no hay respuesta. Sin amenazar: es un dato, no un puñetazo en la mesa.

Y los adjuntos. La reclamación mejor escrita del mundo, sin la factura adjunta, es una opinión. Si te da pereza montar la estructura desde cero, el generador de documentos legales te la da ya armada y luego solo afinas el texto.

A dónde va cada reclamación y qué plazos hay de verdad

Esta es la parte que la IA se inventa con más alegría, así que te la doy comprobada en las webs oficiales. Aun así, míralo tú el día que reclames: los procedimientos cambian.

Compras, servicios y garantías: hoja de reclamaciones y Consumo

  • Es el cauce general: una tienda, un taller, un gimnasio, una agencia de viajes. Pides la hoja de quejas y reclamaciones en el propio establecimiento (tienen obligación de tenerla) y muchas comunidades tienen además su versión telemática.
  • Si la empresa no contesta o su respuesta no te vale, presentas la hoja en la administración de consumo: la OMIC de tu ayuntamiento o el servicio de consumo de tu comunidad.
  • El plazo que tiene la empresa para contestarte lo fija cada comunidad autónoma —en Andalucía, por ejemplo, son 10 días hábiles—, y viene impreso en la propia hoja. Léelo ahí en lugar de fiarte de lo que te diga un chat.
  • Si la empresa está adherida al arbitraje de consumo, esa vía es gratuita y lo que salga de ahí obliga a las dos partes. Suele venir indicado con una pegatina en el escaparate o en la web.
  • Si reclamas por un producto que se ha estropeado: la garantía legal de los productos nuevos comprados a partir del 1 de enero de 2022 es de tres años (dos años para contenidos y servicios digitales). Y durante los dos primeros años se presume que el defecto ya venía de fábrica, salvo que el vendedor demuestre lo contrario.

Bancos, tarjetas y recibos: primero el SAC, después el Banco de España

  • Primero, siempre, el Servicio de Atención al Cliente de tu entidad. Sin ese paso previo el Banco de España no te admite la reclamación.
  • Plazos de respuesta del SAC si eres consumidor: 15 días hábiles cuando va de servicios de pago (cuentas, tarjetas, transferencias, recibos domiciliados) y un mes para el resto (hipotecas, créditos al consumo, depósitos). Si no eres consumidor ni microempresa, dos meses.
  • Después tienes un año, contado desde que presentaste la reclamación en tu banco, para acudir al Banco de España.
  • Ojo con esto, que casi nadie lo dice: el informe del Banco de España no es vinculante. La entidad no está obligada a rectificar, aunque en buena parte de los casos lo hace de forma voluntaria. Si quieres una decisión que obligue, eso es un juzgado.
  • Y esto puede cambiar: hay en trámite parlamentario una Autoridad de Defensa del Cliente Financiero que centralizaría las reclamaciones de banca, seguros e inversión y cuyas decisiones sí serían vinculantes. Mientras no esté en marcha, la vía buena es la de arriba. Compruébalo en la web de cliente bancario del Banco de España el día que reclames.
  • Dos relojes distintos, y conviene no confundirlos. Si el cargo no lo autorizaste nunca, tienes que comunicárselo al banco sin demora injustificada y como máximo dentro de los trece meses siguientes al adeudo. Si el recibo sí lo tenías domiciliado y autorizado (el gimnasio, la cuota del seguro) y lo que quieres es que te devuelvan el importe, el plazo son ocho semanas desde el cargo.

Vuelos retrasados o cancelados: primero la aerolínea, después AESA

  • Hay que reclamar antes a la compañía. Es obligatorio y es lo primero que te van a pedir después. AESA da hasta cinco años desde el incidente para ese escrito previo, pero no lo apures: cuanto más tardes, menos papeles vas a conservar.
  • Si en un mes no te contestan o la respuesta no te satisface, puedes acudir a AESA (la Agencia Estatal de Seguridad Aérea) y es gratis. Tienes hasta un año desde tu reclamación previa para presentarla.
  • Para vuelos a partir del 2 de junio de 2023, AESA lo tramita como resolución alternativa de litigios y su resolución sí es vinculante para la compañía, que tiene un mes para cumplirla. La agencia resuelve en unos 90 días desde que tiene el expediente completo.
  • La compensación la fija el reglamento europeo de derechos de los pasajeros según la distancia del vuelo: hoy son 250, 400 o 600 euros por pasajero. Y no se cobra siempre; si la compañía acredita circunstancias extraordinarias, no hay compensación. Ese reglamento lleva tiempo en revisión en la Unión Europea, así que comprueba la cifra en la web de AESA el día que escribas, en vez de fiarte de esta guía o, peor, de un chat.

Teléfono, internet y luz

  • Telefonía e internet: tienes un mes desde que conoces el problema para reclamar a tu operador, y el operador tiene un mes para resolver. Si no contesta o no te convence, dispones de tres meses para acudir a la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones, que puede tardar hasta seis meses en resolver.
  • Luz: primero al servicio de atención a la clientela de tu comercializadora. Si no hay respuesta o no te vale, el destino depende de tu contrato: con tarifa regulada (PVPC), al órgano competente en energía de tu comunidad autónoma; en mercado libre, a Consumo (OMIC o servicio provincial). En la vía de energía la administración suele tener tres meses para resolver y, si pasa ese plazo sin contestarte, se entiende desestimada. La tramitación es autonómica, así que míralo en la web de consumo o de energía de tu comunidad.
  • En los dos casos, pide siempre el número de incidencia en la primera reclamación. Es el dato que te van a exigir después y el que demuestra que reclamaste en plazo.

El método, paso a paso

El orden importa. Redactar la carta de reclamación con IA es el paso cuatro, no el uno: si te sientas a escribir sin los papeles delante, la IA rellenará los huecos por su cuenta y ahí empiezan los problemas.

  • 1. Junta los papeles. Factura, extracto, billete, capturas del chat de soporte, número de incidencia si ya llamaste. Ponlo todo en una carpeta antes de abrir nada.
  • 2. Cuéntaselo en desorden. Usa el prompt 1 y suéltale lo que pasó tal cual te salga. Él lo ordena.
  • 3. Comprueba a dónde va y qué plazo tienes. Con el apartado de arriba y con la web oficial que corresponda. Este paso lo haces tú, no la IA.
  • 4. Elige el prompt de tu caso (vuelo, banco, luz o telefonía) y rellena los corchetes con tus datos reales.
  • 5. Lee el borrador con lupa. Fechas, importes, nombres, referencias. Borra todo lo que la IA haya añadido y tú no le hayas dicho. Todo.
  • 6. Envíalo por un canal que deje rastro: el formulario oficial de la empresa, el correo electrónico de atención al cliente o la hoja de reclamaciones registrada. Guarda el acuse y el número de registro.
  • 7. Apúntalo en el calendario. El día que vence el plazo, si no te han contestado, tiras del prompt 6 y escalas.

Los 6 prompts exactos

Van completos, sin recortar y sin registro. Cópialos, cambia lo que está entre corchetes y ya está. Si te van bien y quieres más de este estilo, tienes la lista de prompts entera abierta.

Antes de copiar el primero, tres reglas que aquí no son opcionales:

  • Tus datos no entran en el chat. Ni el DNI, ni el número de cuenta o de tarjeta completo, ni tu dirección. Con los cuatro últimos dígitos le sobra para redactar; el resto lo escribes tú en el documento final, en tu ordenador. Lo que pegas en un chat sale de tu casa.
  • Ni una ley, ni un plazo, ni un organismo que salgan de la IA. Es justo donde más se inventa y con más aplomo. Por eso los seis prompts le prohíben citar normativa. Los plazos los sacas del apartado de arriba o de la web oficial: si no lo has comprobado tú, no va en tu escrito.
  • Ni un hecho que tú no hayas contado. Si adorna una hora, un importe o una conversación y la empresa lo desmonta, no pierdes ese detalle: pierdes toda la reclamación. El escrito lo firmas tú.

Y una más: esto es redacción, no asesoramiento jurídico. Si hay mucho dinero en juego, si te reclaman a ti o si ha entrado un abogado, esto ya no se arregla con un prompt.

1. Convertir lo que te ha pasado en una reclamación

Actúa como una persona que redacta reclamaciones de consumo en España. Te voy a contar lo que me ha pasado en desorden y tú lo conviertes en una reclamación clara.
Lo que me ha pasado: [cuéntalo como te salga, sin ordenar nada]
Empresa contra la que reclamo: [nombre]
Fechas y referencias que tengo: [número de contrato, factura, pedido, billete, incidencia…]
Lo que quiero conseguir: [devolución, reparación, anulación del cargo, rectificación de la factura…]
Devuélveme tres cosas: 1) los hechos en orden cronológico, usando solo lo que te he contado; 2) la petición concreta en una sola frase; 3) la lista de documentos que debería adjuntar.
Reglas: si te falta un dato, escribe [FALTA: qué dato] en lugar de inventarlo. No cites leyes, artículos ni plazos que yo no te haya dado. Tono serio, educado y firme, sin insultos y sin amenazas. Español de España.

2. Reclamación por un vuelo retrasado o cancelado

Escríbeme una reclamación dirigida a una compañía aérea con estos datos:
Compañía: [nombre]
Localizador y número de vuelo: [datos]
Trayecto y fecha: [origen – destino, día]
Qué pasó: [retraso de X horas / cancelación / denegación de embarque]
Hora prevista de llegada y hora real de llegada: [datos]
Qué me ofrecieron en el aeropuerto: [nada / comida / hotel / cambio de vuelo]
Gastos que tuve que pagar yo: [taxi, hotel, comidas, con sus importes]
Estructura: identificación y referencias, hechos con fechas y horas, petición concreta, plazo de respuesta por escrito y vía de escalado.
Reglas: no inventes importes de compensación; donde vaya la cantidad escribe [IMPORTE A COMPROBAR EN AESA]. No cites artículos concretos, menciona solo que reclamo al amparo del reglamento europeo de derechos de los pasajeros aéreos. Máximo 350 palabras.

3. Reclamación por un cargo del banco que no reconoces

Escríbeme una reclamación dirigida al Servicio de Atención al Cliente de mi banco por un cargo que no reconozco.
Banco: [nombre]
Cuenta o tarjeta afectada, solo los cuatro últimos dígitos: [XXXX]
Fecha del cargo y concepto que aparece en el extracto: [datos]
Importe: [importe]
Qué he hecho ya: [he llamado el día X / fui a la oficina / no he hecho nada todavía]
Qué pido: [devolución del importe, bloqueo de la tarjeta, explicación del concepto]
Estructura: quién soy y qué producto tengo contratado, qué operación reclamo, por qué no la reconozco, qué pido exactamente y que quiero la respuesta por escrito con número de expediente.
Reglas: no inventes artículos de ley ni plazos; si hace falta mencionar un plazo, escribe [PLAZO A COMPROBAR]. Tono firme y sin adornos. Máximo 300 palabras.

4. Reclamación por una factura de luz o de telefonía mal cobrada

Escríbeme una reclamación dirigida a mi compañía de [luz / telefonía / internet] por una factura mal cobrada.
Compañía y número de contrato (o CUPS si es la luz; si prefieres no pegarlo, deja escrito [CONTRATO] y lo relleno yo al final): [datos]
Factura reclamada: [número, fecha de emisión y periodo facturado]
Importe facturado e importe que yo esperaba: [datos]
Qué creo que está mal: [lectura estimada, servicio que no contraté, penalización, subida de precio sin avisar, promoción que no me aplicaron…]
Qué he hecho ya: [llamada del día X, número de incidencia Y, chat del día Z]
Quiero: los hechos con fechas, la petición concreta (rectificación de la factura y devolución de la diferencia), y que me confirmen por escrito con un número de incidencia.
Reglas: si te falta algún dato, pídemelo antes de escribir en vez de rellenarlo tú. No cites normativa. Máximo 300 palabras, español de España.

5. Adaptar la reclamación a un formulario web de 1.000 caracteres

Adapta este texto a un formulario web que solo admite 1.000 caracteres:
[pega aquí tu reclamación completa]
Reglas:
– Mantén intactas las fechas, los números de referencia y la petición concreta. Eso no se toca.
– Quita las fórmulas de cortesía largas, las repeticiones y cualquier frase que no aporte un dato.
– Deja la petición en la última frase, para que se lea seguro.
– Dime al final cuántos caracteres tiene el resultado y qué has quitado respecto al original.
– Si no cabe todo, avísame en lugar de recortar un dato importante por tu cuenta.

Aviso importante con este: los modelos cuentan caracteres fatal. Te dirá «985 caracteres» con toda la confianza del mundo y serán 1.140. Pega el resultado en un contador de caracteres o en el propio formulario antes de fiarte.

6. El segundo escrito cuando no te han contestado en plazo

Escribe el segundo escrito de una reclamación a la que no me han contestado.
Reclamación original: [pega el texto o resúmela]
Fecha en que la presenté y número de registro o incidencia: [datos]
Plazo que tenían para contestarme: [el que hayas comprobado tú en la fuente oficial]
Respuesta recibida: [ninguna / una respuesta que no resuelve nada, pégala aquí]
Siguiente paso que voy a dar: [Consumo u OMIC / arbitraje de consumo / Banco de España / AESA / Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones / órgano de energía de mi comunidad]
Quiero un escrito breve que: 1) recuerde la reclamación anterior con su fecha y su número; 2) deje constancia de que ha pasado el plazo sin respuesta satisfactoria; 3) repita la petición exactamente igual que la primera vez; 4) anuncie el siguiente paso como un hecho, sin amenazar ni faltar al respeto.
Máximo 200 palabras. Español de España.

Dónde se equivoca la IA escribiendo reclamaciones

Esta es la sección que más te va a ahorrar. Una reclamación con un dato inventado no es una reclamación floja: es una reclamación que se cae y que además te deja en mal lugar.

  • Adorna los hechos. Si le dices «esperé un buen rato», te escribe «tras más de dos horas de espera». Y ese «dos horas» no lo has dicho tú. Si la empresa demuestra que ese dato es falso, toda tu versión pierde credibilidad de golpe. Lee el borrador buscando específicamente números y detalles que tú no le hayas dado.
  • Se inventa artículos de ley. Es lo que peor hace. Te suelta «conforme al artículo 47.3 de la Ley tal» con una seguridad absoluta y ese artículo no existe o dice otra cosa. Por eso todos los prompts de arriba le prohíben citar normativa. Una reclamación funciona igual de bien contando bien los hechos y pidiendo una cosa concreta.
  • Se inventa organismos y plazos. Te manda a una oficina que no existe o te da un plazo de «quince días» que se ha sacado de la manga. Los plazos de este artículo están comprobados en las webs oficiales, pero compruébalos tú también antes de escribirlos en tu carta.
  • No sabe contar caracteres ni palabras. Ya lo has visto en el prompt 5. Tampoco sabe cuánto ocupa un PDF ni cuántos días hay entre dos fechas si no se lo pones fácil. Los cálculos, a mano.
  • Tiende al drama. Si le cuentas la historia enfadado, te devuelve un texto enfadado con expresiones tipo «inaceptable» o «falta de respeto». Eso no ayuda: quien lee tu reclamación al otro lado es una persona que tramita cien al día y responde mejor a los datos que a la indignación.
  • Se queda con lo que le pegas. Ya lo has leído antes de los prompts y va otra vez porque es lo que más caro sale: DNI, número de cuenta completo, tarjeta y dirección se escriben a mano en el documento final, nunca en el chat. Y si adjuntas la factura en PDF, mírala antes: suele llevar tu dirección y tu cuenta bancaria enteras.
  • No es tu abogado. Esto es redacción, no asesoramiento jurídico. Si hay mucho dinero en juego, si te reclaman a ti o si te llega una demanda, esto ya no se resuelve con un prompt: busca a un profesional.

Y una regla que resume todas las anteriores: la IA escribe, tú firmas. Lo que va en ese escrito lo estás afirmando tú, no ella.

Empieza por la que llevas más tiempo dejando pasar

Vuelve al principio: el vuelo con cuatro horas de retraso, el cargo de 39 euros y la factura de la luz. Con lo que tienes aquí, esas tres reclamaciones te salen esta misma tarde. Juntar los papeles te va a llevar más tiempo que escribirlas.

Escribir una carta de reclamación con IA no te garantiza que te devuelvan el dinero. Nadie te puede garantizar eso. Lo que hace es quitarte la única excusa que te quedaba, que era no saber cómo empezar, y dejarte un escrito con fechas, referencias y una petición clara. Que es exactamente el tipo de escrito al que sí contestan.

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Autor: Simplifica con IA

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