Canva ha presentado Brush, una IA que modifica diseños existentes a partir de lo que le pides. Si preparas carteles, publicaciones o presentaciones, me interesa por algo muy concreto: corregir una parte sin tener que empezar otra vez.
El anuncio oficial y la demo de Canva del 29 de octubre explican la novedad. Brush interpreta la composición y sus elementos; el resultado sigue siendo editable. No es lo mismo que Craft, pensado para generar imágenes. Aún no he probado Brush; de momento separo lo anunciado de lo que comprobaría en un trabajo real.
Introducing Brush: Our first vision-language model for design. 🖌️
— Canva (@canva) October 29, 2026
Brush sees your design’s layout, layers and vibe the way you do, and edits alongside you. Fix one line of text, restyle a whole deck or build from a blank page.
See what Brush can do 👇 pic.twitter.com/RHKmlxZkmA
Qué puedes pedirle y qué falta
Canva muestra cambios de texto, estilo y formato, también en diseños de varias páginas. El acceso inicial es para Canva Pro. El soporte de Kit de Marca y las mejoras para composiciones con muchas imágenes siguen en desarrollo; no contaría con ellos para un encargo urgente.
¿Llega a España y cuánto cuesta?
El anuncio no concreta una lista de países ni garantiza que aparezca en todas las cuentas españolas o de la UE. Yo comprobaría el selector antes de contratar. La tarifa española de Canva muestra estas condiciones el 1 de noviembre:
| Opción | Qué tener en cuenta |
|---|---|
| Canva Gratis | 0 €. Puedes seguir editando manualmente; el anuncio inicial de Brush se dirige a Pro. |
| Canva Pro anual | 110 €/año para una persona. Es un pago anual, no una cuota mensual de 9,17 €. |
| Uso de IA | Los límites dependen del plan y la tarea. No se anuncia una cantidad fija de ediciones Brush ilimitadas. |
No pagaría un año por una demo. Si ya tienes Pro, revisa si te aparece; si no, puedes resolver una corrección pequeña con el editor que ya conoces. Y no confundas una reducción del coste interno de Canva con una rebaja de tu suscripción.
La primera prueba que haría
La ruta documentada es abrir un diseño existente en el editor, o adjuntarlo o enlazarlo en Canva AI, y seleccionar Brush en el desplegable. Después puedes dar instrucciones o retomar la edición manual. Si no aparece, no asumiría que comprar un complemento lo desbloquea.
Mi ejercicio sería sencillo: un cartel que ya tengas y del que conserves una copia. Antes de pedir nada, apuntaría qué debe cambiar y qué debe quedarse igual. Por ejemplo, cambiar el color de un fondo sin tocar la fecha, el precio ni el tamaño del texto. Es una propuesta de prueba, no un resultado que haya obtenido yo.
Después compararía ambos diseños. Primero leería los datos: fechas, números, nombres y dirección. Luego miraría si algo se ha movido, si sigue habiendo contraste y si el texto pequeño se entiende en el móvil. Una composición más vistosa no compensa publicar un precio equivocado.
Para una presentación, empezaría con pocas páginas y una instrucción acotada. Antes de extender un cambio a todo el documento, revisaría una página con poco texto y otra más cargada. Así es más fácil ver si la ayuda reduce trabajo o simplemente desplaza el esfuerzo a revisar.
Si solo necesitas cambiar una palabra, yo probaría primero la edición manual. La IA me resulta más interesante como posibilidad cuando hay variaciones repetidas o una composición que reorganizar. Para situar la herramienta dentro de la plataforma, tienes la ficha de Canva.
Mi opinión: conservar también es diseñar
Me interesa esta dirección porque crear algo nuevo es solo una parte del trabajo. Muchas veces lo que necesito es conservar lo que funciona y corregir una cosa concreta. Mi criterio sería ese: cuánto respeta la instrucción y cuánto tengo que revisar después. Hasta probarlo, no lo daría por un ahorro demostrado.
¿Qué te gustaría corregir con una frase en tus diseños: un texto, los colores o el formato para otra red social?






