Gamma es una herramienta para crear presentaciones (y también documentos y páginas web sencillas) a partir de texto. En lugar de pelearte con plantillas, cuadros de texto y alineaciones en PowerPoint, le describes el tema o le pegas tus notas y la IA genera en segundos una presentación con diseño moderno, imágenes, iconos y gráficos colocados automáticamente. El resultado es totalmente editable, así que puedes ajustar cualquier diapositiva e incluso pedirle a la IA que reescriba una sección concreta.
¿Para qué sirve y dónde destaca?
Su gran baza es el ahorro de tiempo: pasas de una idea a un borrador presentable sin tener ni idea de diseño. Nosotros lo vemos especialmente útil para preparar una propuesta comercial rápida, montar el guion de una clase o formación, estructurar el pitch de un proyecto o convertir un documento largo en algo visual para una reunión. Cuando lo hemos probado, lo más cómodo es que mantiene una coherencia visual en todas las diapositivas sin que tengas que tocar nada, y luego puedes exportar a PDF, PowerPoint o publicar como web. Incluye además colaboración en tiempo real, cómoda si trabajáis en equipo.
No es magia: las páginas web que genera sirven para landings simples, pero no sustituyen a una web completa, y en el plan gratuito te encontrarás marca de agua y créditos limitados.
Precio y para quién merece la pena
Gamma tiene un plan gratuito para probarlo sin pagar (con esas limitaciones de créditos y marca de agua) y un plan Pro de en torno a 10 $/mes que quita la marca de agua y amplía el uso. La versión gratis es perfecta para tantear si encaja contigo antes de soltar dinero.
Merece la pena sobre todo si haces presentaciones a menudo y no quieres invertir horas en maquetar: comerciales, profesores, estudiantes, freelancers y equipos pequeños. Si ya dominas el diseño y necesitas control milimétrico sobre cada elemento, te sabrá a poco; pero para el 90% de los casos en los que solo quieres algo limpio y rápido, cumple de sobra.