ChatGPT, el asistente de IA de OpenAI, es probablemente la herramienta con la que más gente da sus primeros pasos en la inteligencia artificial. Funciona como un chat al que le escribes lo que necesitas y te responde al momento: redactar un correo, generar ideas, resumir un documento largo, traducir, explicarte un concepto difícil o incluso crear imágenes. Es la típica navaja suiza que resuelve un poco de todo sin que tengas que aprender nada técnico.
¿Para qué sirve?
Lo que más nos gusta de ChatGPT es su versatilidad: trabaja con texto, imágenes, voz y archivos dentro de la misma conversación. En el día a día lo hemos usado para preparar borradores de artículos y emails, ordenar ideas antes de una reunión, resumir PDFs que daba pereza leer enteros, repasar temas de estudio y echar una mano con código o fórmulas. También sirve para generar imágenes y como apoyo en presentaciones o tareas de productividad. Al estar todo en español y con una comunidad enorme detrás, encontrar guías y ejemplos es muy fácil.
Conviene tener una cosa clara: a veces inventa datos con mucha seguridad, así que cualquier dato, cita o cifra importante hay que pedirle que la verifique o comprobarla por tu cuenta. No es un defecto exclusivo de esta herramienta, pero sí algo que recordar antes de fiarte de una respuesta.
¿Para quién es y cuánto cuesta?
El plan Gratis es sorprendentemente capaz y cubre la mayoría de tareas cotidianas; el principal pega es que en horas punta puedes encontrarte con límites de uso y esperas. Si vas a usarlo a diario o quieres acceso a los modelos más potentes y menos restricciones, el plan Plus cuesta 20 $/mes. Nuestra recomendación: empieza por la versión gratuita para ver si encaja en tu rutina y solo pasa a Plus cuando notes que se te queda corta. Para quien quiera un único asistente para escribir, estudiar, trabajar y trastear con IA, es una opción difícil de superar.